lunes, 3 de marzo de 2014

Limpieza y mantenimiento de suelos

Existen diferentes materiales para pavimentar el suelo de nuestra casa y cada uno de ellos requiere un mantenimiento distinto. Unos necesitan un tipo de producto específico para lucir en perfecto estado, mientras que otros solo necesitan agua.  Hoy el Batallón os ofrece una serie de opciones para limpiar y mantener el suelo de vuestro hogar:

Suelos de parquet:


  • Retirar el polvo del parquet con la mopa: esto debemos hacerlo a menudo para evitar que la suciedad se incruste en la madera y para mantener su brillo natural. 
  • Fregar el parquet con la fregona MUY ESCURRIDA: el agua es el gran enemigo del suelo de parquet puesto que puede provocar levantamientos. Con que friegues el parquet una vez en semana, será suficiente. 
  • ZAS Salones y Comedores: puedes fregar el parquet solo con agua o, si lo prefieres, puedes añadir una pequeña cantidad de cualquier producto específico para la madera o el parquet. Desde el Batallón de Sparkling os recomentamos el ZAS Salones y Comedores. Aplica 3 o 4 pulverizaciones al agua del cubo y friega normalmente. Esto te ayudará a nutrir la madera dejando un delicado aroma compuesto por la mezcla de flor de tilo, jazmín y pera (¡comprobado!). 
  • Pronto limpiador jabonoso: hay quién prefiere los productos limpiadores que contienen jabón específico para maderas. Y aquí os presentamos al 5 en 1 de Pronto: limpia, quita el polvo, hidrata, refresca y cuida tu tarima flotante.
  • Aceite cada 2 o 3 meses: podemos nutrir la madera con aceite de oliva. Siempre hay zonas que suelen resecarse más a causa del Sol o del roce de los muebles. Aplica una fina capa de aceite de oliva para hidratar el área afectada.
Suelos de gres o cerámica convencional:

  • Retirar el polvo con la mopa, escoba o aspiradora.
  • Agua y amoníaco: los mejores aliados para limpiar los suelos de gres es el agua y el amoníaco. La combinación de ambas sustancias evita que tras el fregado el suelo no quede con un efecto entelado.
  • Limpiasuelos con jabón neutro: también podemos utilizar cualquier tipo de limpiasuelos siempre y cuando contengan jabón neutro no abrasivo. De lo contrario conseguríamos el efecto entelado del que anteriormente hablábamos.
Suelos de gres porcelánicos:


Los suelos de gres porcelánicos són los más fáciles de mantener. Basta con retirar el polvo con la mopa y fregar solamente con agua tibia. Se puede utilizar un limpiasuelos específico para suelos porcelánicos aunque verdaderamente no es imprescindible para que luzcan brillantes. Parece mentira pero cuanto más producto usemos peor es el resultado que obtenemos.

Suelos de gres exterior (barro cocido o terracota):



Para limpiar el suelo de gres exterior, el que solemos tener en el jardín o en el borde de la piscina, lo mejor es utilizar productos desincrustantes diluidos en agua. Basta con realizar esta limpieza una vez al mes. Para mantener su estado puedes utilizar cualquier producto limpiasuelos. 
 
Suelos de mármol:

Se trata de un material muy sensible, por lo que no debemos usar, en ningún caso, materiales abrasivos como la lejía. Para cuidar este tipo de pavimento, debemos utilizar un producto específico para suelos de mármol y seguir los siguientes pasos:

  • Evitar dejar la humedad y las manchas: cada vez que se derrame algún líquido en el suelo debemos limpiarlo inmediatamente ya que, al tratarse de un material muy poroso, las manchas podrían quedar marcadas para siempre.
  • Pasar la mopa tras el fregado para acabar de retirar la humedad de manera rápida.
  • Pulir el mármol con máquina rotativa cada 4 o 5 años: con los años, el mármol va perdiendo su brillo natural. Al pulir el mármol se consigue eliminar las manchas imposibles, aportando de nuevo el brillo inicial. Para esta tarea siempre puedes llamar a Sparkling ;)
Suelos de madera exterior:


Las tarimas de madera exteriores aportan un aspecto cálido y acogedor al jardín. Sin embargo son muy difíciles de mantener en perfecto estado puesto que están constantemente expuestas a las inclemencias del tiempo y su limpieza y mantenimiento depende del tipo de madera. Generalmente, su mantenimiento de basa en:

  1. Limpiar el polvo de la tarima y humedecerla con agua
  2. Aplicar un decapante de tarima por secciones
  3. Frotar la superfície húmeda con un cepillo de pelo duro y seguidamente aclarar.
  4. Dejar secar durante la noche.
  5. Lijar la superfície (si es necesario)
  6. Aplicar una fina capa de aceite con un rodillo.

Si quieres sabes más sobre cómo tratar los diferentes tipos de madera y los productos que debes utilizar, en la web de Bona te lo explican paso a paso.


Sara Miró
Sparkling Net Serveis

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