lunes, 7 de abril de 2014

Día Mundial de la Salud: Productos de limpieza nocivos

Acciones tan cotidianas como las ejercidas durante la limpieza doméstica pueden provocar efectos nocivos sobre la salud si no actuamos de manera responsable. Muchos productos de limpieza de uso frecuente, contienen sustancias químicas que, además de ser contaminantes para el medio ambiente, pueden dañar el organismo aunque no nos provoquen síntomas inmediatos. Por ello, es muy importante informarnos sobre los componentes de los productos, utilizar una cantidad moderada y evitar su uso en la medida de lo posible.


Estamos hablando de todos aquellos que muestran en su etiqueta un símbolo de peligro en color naranja, acompañado de los siguientes epígrafes:


Muy tóxicos (T+): Son aquellos que por inhalación, ingestión o penetración cutánea en muy pequeña cantidad pueden provocar efectos agudos o crónicos e incluso la muerte. Su etiquetado debe contener un pictograma con la expresión T+.

Tóxicos (T): Por inhalación, ingestión o penetración a través de la piel en pequeñas cantidades pueden ocasionar problemas agudos o crónicos, e incluso la muerte. Su etiquetado debe contener un pictograma con la letra T.

Nocivos (Xn): Al ser inhalados, ingeridos o por penetración cutánea pueden provocar efectos agudos o crónicos, e incluso la muerte. Su etiquetado debe contener un pictograma con la expresión Xn.

Corrosivos (C): En contacto con los tejidos vivos pueden ejercer una acción destructiva de los mismos. Su etiquetado debe contener un pictograma con la letra C.

Irritantes (Xi): En contacto con la piel o las mucosas pueden provocar una reacción inflamatoria. Su etiquetado debe contener un pictograma con la expresión Xi.

Sensibilizantes: Por inhalación o penetración cutánea pueden ocasionar una reacción de hipersensibilidad, de forma que una exposición posterior a esa sustancia o preparado puede dar lugar a efectos negativos.

Carcinogénicos: Por inhalación, ingestión o penetración cutánea, pueden producir cáncer o aumentar su frecuencia.

Mutagénicos: Por inhalación, ingestión o penetración cutánea pueden producir alteraciones genéticas o aumentar su frecuencia.

Tóxicos para la reproducción: Si se inhalan, ingieren o penetran a través de la piel pueden producir efectos negativos no hereditarios en la descendencia o aumentar la frecuencia de éstos, o afectar de forma negativa a la función o a la capacidad reproductora. Las sustancias y preparados carcinogénicos, mutagénicos y tóxicos para la reproducción, se diferencian según su grado de peligrosidad en categorías 1, 2 ó 3.

Peligrosos para el medio ambiente (-N): atendiendo a sus efectos sobre el medio ambiente, las sustancias que presenten un peligro inmediato o futuro para uno o más componentes del medio ambiente se denominarán peligrosos para el entorno natural. Su etiquetado debe contener un pictograma con la expresión -N.


¿Crees que si abrieras el armario de los limpiadores te encontrarías con alguno de estos productos? Lo más seguro es que sí y puede que hasta tu "producto milagroso" sea de los más peligrosos. Tal vez, después de leer este post, seguiréis comprando ese producto que tanto os facilita la limpieza. Aquél que no requiere mucho tiempo y esfuerzo para obtener los resultados esperados. Pero lo cierto es que debéis ir con pies de plomo porque, aunque a simple vista no lo parezca, los efectos se producen aunque sea a largo plazo.

Alguno de los productos a evitar, en la medida de lo posible, son: 

  • Limpiadores de cañerías y hornos: Generalmente contienen lejía, blanqueador, hidróxido de potasio y ácido sulfúrico. Todos esos elementos causan daño a la salud, el cual va desde las alergias hasta envenenamiento. Los limpiadores de hornos, por su parte, también contienen lejía en altas cantidades y por eso son bastante corrosivos, pudiendo causar quemaduras. Estos limpiadores también ocasionan problemas respiratorios que frente a altas dosis de inhalación conducen a la asfixia.
  • Limpiadores de inodoro y ventanas: Éstos contienen, además del blanqueador que es nocivo, una dosis importante de ácido hidroclórico que puede causar importantes problemas respiratorios. Una exposición severa a este compuesto deriva en compresión de los bronquios, dificultando así la respiración y conduciendo a una disfunción respiratoria a largo plazo. Los limpiadores de ventanas que contienen amoniaco o cloro también afectan las vías respiratorias y en los niños son causantes de asma y otras enfermedades pulmonares crónicas. 
  • Insecticidas: Todos los insecticidas, herbicidas, fungicidas y pesticidas tienen compuestos destinados a matar insectos y bichos, pero sus efectos en el hombre también son nocivos. Si estas sustancias son absorbidas, bien sea por la piel, el aparato digestivo o incluso la inhalación, pueden causar dolores de cabeza, fatiga y náuseas. Exposiciones severas generan una urgencia hospitalaria. 
Éstos productos se pueden seguir utilizando siempre que sea con moderación: utilizar muy poca cantidad del producto, intentando no inhalar la sustancia y aplicarlo cuando realmente es necesario. Eso sí, lo mejor es utilizar productos ecológicos biodegradables que ni dañan la salud ni tienen efectos negativos sobre el medio ambiente. Cambiar la rutina de limpieza no cuesta nada cuando está en juego nuestra propia salud.

Feliz Día Mundial de la Salud :)

1 comentario:

  1. La limpieza del hogar es mayor cuando rociamos los productos de cualquier tipo con este fin con boquillas de spray
    ya que tienen mejor penetración en las superficies evitándonos por completo tener que volver a limpiar otra vez.

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